12 julio 2005

Medicina Natural

Son muchas las personas que piensan que la MEDICINA NATURAL es una especie de alternativa un tanto radical o quizá mística de la atención médica conservadora. Dichas personas pueden sentir que, probablemente, hay lugar para ella, pero cuando se trata de algo serio en lo que está en juego la salud, será mejor que la medicina natural ponga una cara de asombro apropiada, recoja su canasta de hierbas medicinales, cereales integrales, vitaminas, agujas de acupuntura, ejercicios, masajes, etc., y se escabulla por la puerta del fondo y la cierre sin ruido. La atención médica con sus pruebas radiólogas, sus pruebas de laboratorio, sus drogas con efectos secundarios, sus procedimientos quirúrgicos, puede ser una herramienta valiosa cuando se necesita.

Sin embargo, al igual que esa otra herramienta, el fuego, la atención médica puede chamuscar la mano descuidada y, en ocasiones, consumir totalmente al inocente. LA MEDICINA NATURAL no puede hacer ciertas cosas que la atención médica si puede, pero tampoco la mejor atención médica puede lograr ciertas cosas muy importantes que la medicina natural, es capaz de hacer. Vale la pena recordar que durante casi todo el tiempo que la humanidad ha estado sobre la tierra, hemos podido sobrevivir y multiplicarnos sin ninguna atención médica. Aun en la actualidad, la mayoría de las personas en nuestro mundo tienen un acceso muy limitado a la atención médica moderna.

La MEDICINA NATURAL es básicamente un enfoque mucho más conservador al cuidado de la salud que la práctica médica. La práctica de la medicina oficial tiende a una curación rápida, introduciendo en el cuerpo sustancias que alteran la bioquímica del hombre o instrumentos que son altamente antagónicos a aquello que esté causando la enfermedad.

El médico quiere ver resultados rápidos y quiere que Ud. vea que es él el que está produciendo esos resultados. Debido a ese deseo de una victoria decisiva rápida, la práctica médica tiende a ser aventurada, dramática, arriesgada y cara. LA MEDICINA NATURAL adopta una manera de atacar más lenta y orgánica. Reconoce primero que el cuerpo humano está soberbiamente capacitado para resistir las enfermedades y sanar las heridas. Sin embargo, cuando la enfermedad hace su aparición u ocurre una herida, el primer instinto de la medicina natural es el de ver que puede hacerse para fortalecer esa resistencia y agentes curativos naturales de tal modo que puedan actuar en contra del proceso de la enfermedad con mayor efectividad. No se espera que ocurran resultados de la noche a la mañana, pero que tampoco que tengan lugar a expensas de efectos concomitantes y de complicaciones peligrosas.

La orientación de la MEDICINA NATURAL significa que cuando tenga un dolor de cabeza, en vez de buscar de inmediato una aspirina, que puede lastimar el revestimiento del estómago o causar hemorragias digestivas o causar efectos laterales todavía más serios, puede tomar una infusión de Milenrama e Hipericón que le podrá aliviar de inmediato. Tiene dolor de espalda ?, en lugar de tomar inmediatamente un analgésico, que puede causarle fatiga, pérdida de coordinación y cosas peores, trate de relajar esos músculos doloridos por medio de aplicaciones locales de calor. 


Dolor de espalda agudo ?, en vez de acudir a drogas potencialmente adictivas, considere una manipulación osteopática que con frecuencia hará desaparecer la causa del dolor. Dolor de espalda crónico ?, antes de someterse a una intervención quirúrgica, considere primero un programa de ejercicios que en muchos casos puede hacer innecesaria dicha intervención. La medicina oficial siempre se preocupará de etiquetar debidamente la enfermedad para luego poder aplicar la droga, con efectos secundarios, pertinente. Sin embargo la medicina natural tratará de investigar el porqué y modo de como la persona perdió la salud, sin preocuparle la etiqueta de la enfermedad, y tratará de restaurársela por procedimientos biológicos que nunca le podrán producir enfermedades yatrogénicas -( enfermedades producidas por medicamentos u actos médicos)-.

Pongamos un caso de otitis aguda como ejemplo. Se presentará un niño a la consulta del pediatra con un dolor de oídos y fiebre. El médico observará ambos oídos con sus aparatos y recetará de inmediato un antibiótico. Ocurrirá que la otitis y fiebre desaparecerán en seguida pero aparecerán, al poco tiempo,- problemas gástricos - cansancio - falta de rendimiento escolar - etc., y pasado el tiempo, es posible, que dichos antibióticos y otros que le seguirán para combatir la otitis crónica, afecten al desarrollo del niño y en la edad adulta puedan aparecer otras enfermedades que achacarán a genética o a virus o a nervios, por dar una justificación. 


¿ Y que hará LA MEDICINA NATURAL en el mismo caso?. Preguntará a los padres sobre la alimentación de la criatura desde su nacimiento hasta el momento de la consulta, se interesará por las funciones de eliminación de desechos, funcionamiento del sistema nervioso y otra serie de preguntas necesarias para conocer todo lo necesario sobre lo que pudo producir el desequilibrio biológico causante de la otitis. 

En primer lugar se aconsejaría eliminar de la alimentación del niño la leche de vaca y sus derivados, pues sabemos que las otitis son producidas por los lácteos y la alimentación artificial despachadas en la farmacia, recetaría algún remedio o fórmula homeopática o una serie de plantas medicinales, a la vez que aconsejaría a los padres un programa de alimentación lógico y adecuado.

Se trataría de activar los emuntorios de drenaje, e incluso se podría recetar unas vitaminas especificas que potenciaran las defensas orgánicas. El resultado será, que si se aplica bien el programa, el niño se verá libre para siempre de la otitis, y sin efectos secundarios de ningún tipo en el presente y en el futuro. Son ya muchas las personas que para mejorar la salud y su calidad de vida acuden a LA MEDICINA NATURAL y gracias a esta medicina las personas aprenden a tratar a su organismo con respeto.