07 noviembre 2011

TEST H.L.B.O…..2


Actualización (2015)
Actualmente el Test H.L.B.O ha pasado a denominarse SISTEMA TEST HEMATOGRÁFICO -STH.FG-

El test H.L.B.O. es, sin duda, una de las herramientas más maravillosas que tenemos a nuestro alcance para poder conocernos y conocer a otros. Con esta herramienta podemos analizar, a través de un microscopio, muestras de sangre coagulada y realizar toda una radiografía holística de la persona sin necesidad aplicar de medios invasivos, como los rayos X, las endoscopias, etc.

El estudio se basa en las alteraciones de los factores de coagulación producidos por patologías, venenos metabólicos, radicales libres o bacterias.

Con el Sistema H.L.B.O en sangre se observan las alteraciones en la bioquímica del cuerpo humano, tanto de color como de estructura, que dan información sobre el estado de salud del cuerpo. Estas pueden ser consecuencia de mecanismos naturales o de enfermedad.

El test H.L.B.O. es una técnica sencilla, prácticamente indolora, puesto que tan solo requiere un pinchazo en un dedo; la gota se deposita en un cristal porta y una vez coagulada se observa al microscopio. Además, proyectando la gota de sangre coagulada en una pantalla de televisión u ordenador, permite compartir con el paciente la interpretación de la misma, lo que mejora la conciencia sobre su estado de salud y los impulsa a tomar medidas correctivas (si es el caso).

Además permite hacer una toma de conciencia de la realidad de su salud y de su modo de vivir, comer y pensar; que por supuesto influye en su estado general, y provoca un auto-examen de cómo están usando sus cuerpos y sus vidas. Muchas dicen: “tengo que tomar medidas” o “a partir de ahora me voy a tomar más en serio mi salud”.

De modo que el test HLB es una poderosa herramienta que nos puede dar un cuadro bastante exacto de nuestra realidad biológica del paciente. Aún con sus limitaciones, nos orienta y señala el camino hacia los cambios que debemos hacer, incluso antes de que los síntomas se presenten de forma abrupta o lleguemos a un estado crónico del que sea más difícil salir.

El TEST H.L.B.O puede darnos información NO SOBRE ENFERMEDADES (diagnóstico) sino sobre FACTORES DE RIESGO (predisposiciones) que tenga la persona. 

Esto es muy importante puesto que este tipo de estudio microscópico nos permite adelantarnos a la enfermedad que de seguro aparecerá si no se cambian los hábitos de vida. Por lo tanto, como medida preventiva es muy interesante hacerse este tipo de estudio regularmente para valorar las deficiencias, acumulaciones o tendencias hacia las cuales se dirige nuestro organismo.

TEST H.L.B.O…..1

La Naturopatía y la Medicina Holística no entienden de enfermedades pero si de cómo se pierde la salud y de cómo recuperarla practicando terapias sin los efectos secundarios de los medicamentos actuales.

Cierto que un corticoide, un antibiótico u otro medicamento, en un momento determinado puede salvar una vida, pero no quiere decir que se deban de recetar y tomar tan de continuo como se está haciendo en la actualidad.

La Medicina Holística y la Naturopatía tienen terapias muy efectivas para la recuperación de la salud. Pero les hace falta un método preciso de observación y de interpretación holística sobre salud y enfermedad.

El TEST H.L.B.O. es una herramienta muy poderosa y muy poco conocida. La Naturopatía y la Medicina Holística pueden servirse de esta técnica para poder observar eficientemente los procesos de recuperación de salud de sus pacientes.

La ciencia médica posee mucha tecnología para elaborar diagnósticos pero nunca llegan a las causas originarias de una enfermedad. Cierto que una tendinitis o asma son buenos diagnósticos alopáticos, pero no es suficiente. ¡No indican el origen de la enfermedad!

El TEST H.L.B.O. no pone nombre a las enfermedades, ni hace diagnósticos alopáticos, sólo observa las alteraciones de la bioquímica del cuerpo humano.

La composición de la sangre condiciona su coagulado y con ello la figura que adopta al secar, a través de esto se puede interpretar el estado de salud de una persona.

Hasta ahora los Médicos Holísticos, Naturópatas, Homeópatas, y demás profesionales de la Medicina Alternativa sólo contaban como método de interpretación de las enfermedades de los pacientes con la Anamnesis o con la Iridología.

El homeópata aparte de la Anamnesis Homeopática podrá llegar a conclusiones homeopáticas con más profundidad si realiza el TEST H.L.B.O. que es como una ventana abierta donde se ve el paisaje interior de la salud del paciente.

Durante muchos años practiqué la Iridología, pero mi gran problema con ella, era observar la evolución curativa del enfermo; esa era mi desesperación, sin embargo, con el TEST DE H.L.B.O. se puede ver el día a día y la evolución del paciente.

Una vez visualizada al microscopio una gota de sangre coagulada en el cristal porta, es muy fácil aplicar el tratamiento naturopático, pues aunque la persona se queje de varios males, sólo se hará la terapia sobre lo que causó la pérdida de salud.

El TEST H.L.B.O. es una práctica imprescindible para los Nutricionistas. En la gota de sangre coagulada se ven perfectamente los estados nutricionales, por defecto o por exceso, los envenenamientos metabólicos, las sensibilidades alimentarias y los estados carenciales vitamínicos y de minerales.

También puede ser una técnica de gran ayuda para Psiquiatras y Ppsicólogos Holísticos. De una manera fehaciente se puede observar la razón, el cómo y el cuándo de los estados emocionales de la persona, y los órganos en disfunción derivados de dicho mal emocional.

El TEST HLBO es una Ciencia.

22 marzo 2011

MAS DE LA MAFIA

ME LLEGÓ ESTE CORREO, QUE EXPONGO TAL COMO LO RECIBÍ

YO SOY NATURÓPATA EN OVIEDO Y POR DECIR QUE LA FIBROMIALGIA TIENE CURA, LOS PREBOSTES SE RASGARON LAS VESTIDURAS Y ME VEO SOMETIDO, POR ELLO, A TRES PLEITOS. Y SE PONGAN COMO SE PONGAN ¡ LA FIBROMALGIA TIENE CURA !
¡Y COMO QUIEREN GUERRA, AHI VA ESTA PÍLDORA ! ¡ Y OTRAS MÁS QUE ESTOY PREPARANDO !

“El fármaco que cura del todo no es rentable”
LAS FARMACEUTICAS BLOQUEAN MEDICAMENTOS QUE CURAN PORQUE NO SON RENTABLES  

Entrevista Premio Nobel Medicina Richard J Roberts 27-07-07

ya lo dije hace unos dias...la obsolecencia programada de las enfermedades y enfermos!
¡muy fuerte!

Voy a recuperar un artículo publicado en La Vanguardia el 27-07-2007 ya que ha salido a la palestra recientemente y creo que vale la pena leerlo o releerlo para reflexionar y tomar conciencia y/o consciencia.

El Sr. Josep Pàmies mencionó durante el último Congreso de Alimentación Consciente este artículo de la Vanguardia lo que sorprende en primer lugar es que un premio Nobel hiciera estas declaraciones acusando directamente a la indústria farmaceutica y a los gobiernos ( cómplices ) de promover la cronicidad de las enfermedades en lugar de su cura y en segundo lugar que lo publicase un periódico de gran tirada como es La Vanguardia.

Mi primera reacción fue.. no puede ser que en La Vanguardia un premio Nobel haya dicho estas acusaciones, lo habré entendido mal...pues bien, cuál ha sido mi sorpresa cuando he encontrado el artículo original y resulta que efectivamente dice todo esto y más.

A Pàmies lo que realmente le sorprendía es que ante tales declaraciones la gente no hubiese salido a la calle para protestar contra las farmacéuticas y contra quienes apoyan tales actuaciones, y la verdad esque no recuerdo que se hiciera mucho eco de esto más que en diversos blogs alternativos, al menos lo normal hubiera sido que se generara un debate social profundo cosa que no recuerdo que sucediera.

¿La investigación se puede planificar?

Si yo fuera ministro de Ciencia,buscaría a gente entusiastacon proyectos interesantes; les daría el dinero justo para que no pudieran hacer nada más que investigar y les dejaría trabajar diez años para sorprendernos.

Parece una buena política.

Se suele creer que, para llegar muy lejos,tienes que apoyar la investigación básica; perosi quieres resultados más inmediatos y rentables,debes apostar por la aplicada...

¿Y no es así?

A menudo, los descubrimientos más rentablesse han hecho a partir de preguntas
muy básicas. Así nació la gigantesca y billonaria industria biotech estadounidense para la que trabajo.

¿Cómo nació? 

La biotecnología surgió cuando genteapasionada se empezó a preguntar si podríaclonar genes y empezó a estudiarlos y a intentarpurificarlos.

Toda una aventura.

Sí, pero nadie esperaba hacerse rico conesas preguntas. Era difícil obtener fondos para investigar las respuestas hasta que Nixon lanzó la guerra contra el cáncer en 1971.

¿Fue científicamente productiva?

Permitió, con una enorme cantidad de fondos públicos, mucha investigación, como la mía, que no servía directamente contra el cáncer, pero fue útil para entender los mecanismos que permiten la vida.

¿Qué descubrió usted?

Phillip Allen Sharp y yo fuimos premiados por el descubrimiento de los intrones en el ADN eucariótico y el mecanismo de gen splicing (empalme de genes).

¿Para qué sirvió?

Ese descubrimiento permitió entendercómo funciona el ADN y, sin embargo, sólo tiene una relación indirecta con el cáncer.

¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?

Es obvio que el estadounidense, en el queoma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática,donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud... Tengo mis reservas.

Le escucho.

La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. 

Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.

Explíquese.

La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital...

Como cualquier otra industria.

Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.

Pero si son rentables, investigarán mejor.

Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.

Por ejemplo...

He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad...

¿Y por qué dejan de investigar?

Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo,sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.

Es una grave acusación.

Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo
y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.

Hay dividendos que matan.

Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólocomo un medio para ganar dinero. Y poreso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.

¿Un ejemplo de esos abusos?

Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis,
que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.

¿No me habla usted del Tercer Mundo?

Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.

¿Los políticos no intervienen?

No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no
salen, compran a los que son elegidos.

De todo habrá.

Al capital sólo le interesa multiplicarse.
Casi todos los políticos –y sé de lo que hablo–dependen descaradamente de esas multinacionalesfarmacéuticas que financian suscampañas. Lo demás son palabras

LLUIS AMIGUET

13 febrero 2011

CORRUPTOS -2- O MAS MAFIA

Y LO DICHO YA ANTERIORMENTE, LOS ORGANISMOS OFICIALES PERSIGUEN A LOS QUE PRETENDEMOS QUE NUESTROS CONSULTANTES RECUPEREN LA SALUD.


Premio Nobel de Medicina:
Farmacéuticas bloquean fármacos que curan porque no son rentables

El ganador del Premio Nobel Richard J. Roberts denuncia la forma en la que operan las grandes farmacéuticas, anteponiendo los beneficios económicos a la salud y deteniendo el avance científico en la cura de enfermedades porque curar no es tan rentable como generar cronicidad.

Entrevista con el Premio Nobel de Medicina Richard J. Roberts quien señala que los fármacos que curan no son rentables y por eso no son desarrollados por las farmacéuticas que en cambio si desarrollan medicamentos cronificadores que sean consumidos de forma serializada.

Esto, señala Roberts, también hace que algunos fármacos que podrían curar del todo una enfermedad no sean investigados. Y se pregunta hasta que punto es válido que la industria de la salud se rija por los mismos valores y principios que el mercado capitalista, los cuales llegan a a parecerse mucho a los de la mafia.

La entrevista originalmente fue publicada por el diario español Vanguardia:

¿La investigación se puede planificar?

Si yo fuera ministro de Ciencia, buscaría a gente entusiasta con proyectos interesantes; les daría el dinero justo para que no pudieran hacer nada más que investigar y les dejaría trabajar diez años para sorprendernos.

Parece una buena política.

Se suele creer que, para llegar muy lejos, tienes que apoyar la investigación básica; pero si quieres resultados más inmediatos y rentables, debes apostar por la aplicada...

¿Y no es así?

A menudo, los descubrimientos más rentables se han hecho a partir de preguntas muy básicas. Así nació la gigantesca y billonaria industria biotech estadounidense para la que trabajo.

¿Cómo nació?

La biotecnología surgió cuando gente apasionada se empezó a preguntar si podría clonar genes y empezó a estudiarlos y a intentar purificarlos.

Toda una aventura.

Sí, pero nadie esperaba hacerse rico con esas preguntas. Era difícil obtener fondos para investigar las respuestas hasta que Nixon lanzó la guerra contra el cáncer en 1971.

¿Fue científicamente productiva?

Permitió, con una enorme cantidad de fondos públicos, mucha investigación, como la mía, que no servía directamente contra el cáncer, pero fue útil para entender los mecanismos que permiten la vida.

¿Qué descubrió usted?

Phillip Allen Sharp y yo fuimos premiados por el descubrimiento de los intrones en el ADN eucariótico y el mecanismo de gen splicing (empalme de genes).

¿Para qué sirvió?

Ese descubrimiento permitió entender cómo funciona el ADN y, sin embargo, sólo tiene una relación indirecta con el cáncer.

¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?

Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud... Tengo mis reservas.

Le escucho.

La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.

Explíquese.

La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital...

Como cualquier otra industria.

Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.

Pero si son rentables, investigarán mejor.

Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.

Por ejemplo...

He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad...

¿Y por qué dejan de investigar?

Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.

Es una grave acusación.

Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.

Hay dividendos que matan.

Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.

¿Un ejemplo de esos abusos?

Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.

¿No me habla usted del Tercer Mundo?

Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.

¿Los políticos no intervienen?

No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.

De todo habrá.

Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos - y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras...

BIOGRAFÍA

Richard J. Roberts nació en Derby, Inglaterra, en 1943. Estudió inicialmente Química, posteriormente se traslada a Estados Unidos, donde desarrolla actividad docente en Harvard y en el Cold Spring Harbor Laboratory de Nueva York. Desde 1992 dirige los trabajos de investigación del Biolabs Institute, de Beverly, (Massachusetts).

Obtuvo el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1993, compartido con Phillip A. Sharp, por su trabajo sobre los intrones, fragmentos de ADN que no tiene nada que ver con la información genética. Pudieron describir que la información depositada en un gen no estaba dispuesta de forma continua, sino que se encontraba fraccionada.

Los primeros experimentos los realizaron sobre material genético de virus, particularmente de adenovirus.

Ambos llegaron a la conclusión de que el ARN ha tenido que preceder en la evolución al ADN.

11 febrero 2011

CORRUPTOS

La revista MEDICINA HOLISTICA Nº 81 publica un artículo muy interesante sobre la corruptela de los fabricantes de medicamentos y las enfermedades inventadas por ellos para mayor gloria de sus carteras y CON LA APROBACIÓN DE LOS ORGANISMOS OFICIALES COMPETENTES, organismos que por otro lado PERSIGUE A LOS QUE PRACTICAMOS LA MEDICINA DE LA SALUD O MEDICINA BIOLÓGICA O MEDICINA ALTERNATIVA.


http://www.amcmh.org/PagAMC/downloads/ads103.htm
RevistaMEDICINA HOLÍSTICA nº 81
Editada por la Asociación de Medicinas Complementarias

31 enero 2011

LA MAFIA MÉDICA (1ª parte)

Presentamos este artículo científico, en defensa de la transparencia y veracidad que los seres humanos necesitan, como requisito indispensable para su propia autoestima y supervivencia.
Escuela de Ciencias Biológicas de la Salud. Elche (Alicante). España.

Ghislaine Lanctôt : "EL SISTEMA SANITARIO ES UNA VERDADERA MAFIA QUE CREA ENFERMEDADES Y MATA POR DINERO Y PODER". 
(Autora del best seller: La mafia médica.)

INTRODUCCIÓN

Ghislaine Lanctôt ha ejercido la Medicina durante 27 años. Ahora no ejerce... aunque quisiera. ¿El motivo? Hace años la expulsaron del colegio de médicos y retiraron su licencia para poder ejercer la medicina.

¿Por qué? Por publicar este libro. ¿Y qué contiene? Una descripción exhaustiva del "sistema de enfermedad" -y no sanitario- que actualmente existe. Es la denuncia más completa y exhaustiva que se ha publicado de cómo se monopoliza la sanidad en nuestros días, convirtiéndose en un lucrativo negocio tanto para el Sistema Sanitario como para las Industrias Farmacéuticas basado en la enfermedad y no en la salud.

La autora llego pronto a la conclusión de que las medicinas no agresivas son más eficaces, más baratas y, encima, tienen menores efectos secundarios.…. Por otra parte, como médico había participado en muchos congresos internacionales -en algunos como ponente- y "me di cuenta de que todas las presentaciones y ponencias que aparecen en tales eventos están controladas y requieren obligatoriamente ser primero aceptadas por el "comité científico" organizador del congreso.

A continuación, transcribo la entrevista que realizó Laura Jimeno Muñoz para Discovery Salud, a la autora de la Mafia Médica:

MEDICINA SIGNIFICA NEGOCIO

La autora de La mafia médica acabó sus estudios de Medicina en 1967, una época en la que -como ella misma confiesa- estaba convencida de que la Medicina era extraordinaria y de que antes del final del siglo XX se tendría lo necesario para curar cualquier enfermedad. Sólo que esa primera ilusión fue apagándose hasta extinguirse.

¿Por qué esa decepción?

Porque empecé a ver muchas cosas que me hicieron reflexionar. Por ejemplo, que no todas las personas respondían a los maravillosos tratamientos de la medicina oficial. Además, en aquella época entré en contacto con varios ’terapeutas suaves’ -es decir, practicantes de terapias no agresivas- que no tuvieron reparo alguno en abrirme sus consultas y dejarme ver lo que hacían. Y llegué pronto a la conclusión de que las medicinas no agresivas son más eficaces, más baratas y, encima, tienen menores efectos secundarios.

Y supongo que empezó a preguntarse por qué en la Facultad nadie le había hablado de esas terapias alternativas no agresivas.

Así es. Luego mi mente fue más allá y empecé a cuestionarme cómo era posible que se tratara de charlatanes a personas a las que yo misma había visto curar y por qué se las perseguía como si fueran brujos o delincuentes. Por otra parte, como médico había participado en muchos congresos internacionales -en algunos como ponente- y me di cuenta de que todas las presentaciones y ponencias que aparecen en tales eventos están controladas y requieren obligatoriamente ser primero aceptadas por el ’comité científico’ organizador del congreso.

¿Y quién designa a ese comité científico? 

Pues generalmente quien financia el evento: la industria farmacéutica. ¡Sí, hoy son las multinacionales las que deciden hasta qué se enseña a los futuros médicos en las facultades y qué se publica y expone en los congresos de medicina! El control es absoluto.

Y eso fue clarificador para usted.
Y tanto. Darme cuenta del control y de la manipulación a la que están sometidos los médicos -y los futuros médicos, es decir, los estudiantes- me hizo entender claramente que la Medicina es, ante todo, un negocio. La Medicina está hoy controlada por los seguros -públicos o privados, da igual- porque en cuanto alguien tiene un seguro pierde el control sobre el tipo de medicina al que accede. Ya no puede elegir. Es más, los seguros determinan incluso el precio de cada tratamiento y las terapias que se van a practicar. Y es que si miramos detrás de las compañías de seguros o de la seguridad social ... encontramos lo mismo.

El poder económico.
Exacto, es el dinero quien controla totalmente la Medicina. Y lo único que de verdad interesa a quienes manejan este negocio es ganar dinero. 

¿Y cómo ganar más? 

Pues haciendo que la gente esté enferma.... porque las personas sanas no generan ingresos. La estrategia consiste, en suma, en tener enfermos crónicos que tengan que consumir todo tipo de productos paliativos, es decir, para tratar sólo síntomas; medicamentos para aliviar el dolor, bajar la fiebre, disminuir la inflamación.... pero nunca fármacos que puedan resolver una dolencia. Eso no es rentable, no interesa. La medicina actual está concebida para que la gente permanezca enferma el mayor tiempo posible y compre fármacos; si es posible, toda la vida.

UN SISTEMA DE ENFERMEDAD

Infiero que ésa es la razón de que en su libro se refiera al sistema sanitario como “sistema de enfermedad”.
Efectivamente. El llamado sistema sanitario es en realidad un sistema de enfermedad. Se practica una medicina de la enfermedad y no de la salud. Una medicina que sólo reconoce la existencia del cuerpo físico y no tiene en cuenta ni el espíritu, ni la mente, ni las emociones. Y que además trata sólo el síntoma y no la causa del problema. Se trata de un sistema que mantiene al paciente en la ignorancia y la dependencia, y al que se estimula para que consuma fármacos de todo tipo.

Se supone que el sistema sanitario está al servicio de las personas.Está al servicio de quien le saca provecho: la industria farmacéutica. De manera oficial -puramente ilusoria- el sistema está al servicio del paciente pero, oficiosamente, en la realidad, el sistema está a las órdenes de la industria que es la que mueve los hilos y mantiene el sistema de enfermedad en su propio beneficio. Se trata, en suma, de una auténtica mafia médica, de un sistema que crea enfermedades y mata por dinero y por poder.

¿Y qué papel juega el médico en esa mafia?

El médico es -muchas veces de forma inconsciente, es verdad- la correa de transmisión de la gran industria. Durante los 5 a 10 años que pasa en la Facultad de Medicina el sistema se encarga de inculcarle unos determinados conocimientos y de cerrarle los ojos a otras posibilidades. Posteriormente, en los hospitales y congresos médicos, se les refuerza en la idea de que la función del médico es curar y salvar vidas, de que la enfermedad y la muerte son fracasos que debe evitar a toda costa y de que la enseñanza recibida es la única válida. 

Además se les enseña que el médico no debe implicarse emocionalmente y que es un ’dios’ de la salud. De ahí que incluso exista caza de brujas entre los propios profesionales de la medicina. La medicina oficial, la ’científica’, no puede permitir que existan otras formas de curar que no sean serviles al sistema.

El sistema, en efecto, pretende hacer creer que la única medicina válida es la llamada “medicina científica”, la que usted aprendió y de la que ha renegado. Precisamente en el mismo número en que va a aparecer su entrevista publicamos un artículo al respecto.

La medicina científica está enormemente limitada porque se basa en la física materialista de Newton: tal efecto obedece a tal causa. Y, por ende, tal síntoma precede a tal enfermedad y requiere tal tratamiento. Se trata de una medicina que además sólo reconoce lo que se ve, se toca o se mide y niega toda conexión entre las emociones, el pensamiento, la conciencia y el estado de salud del físico. Y cuando se la importuna con algún problema de ese tipo le cuelga la etiqueta de “enfermedad psicosomática” al paciente y le envía a casa tras recetarle pastillas para los nervios.

Es decir, que a su juicio, la medicina convencional sólo se ocupa de hacer desaparecer los síntomas.
Salvo en lo que a cirugía se refiere, los antibióticos y algunas pocas cosas más, como los modernos medios de diagnóstico, sí. Da la impresión de curar pero no cura. Simplemente elimina la manifestación del problema en el cuerpo físico pero éste, tarde o temprano, resurge.

A su juicio, pues, dan mejor resultado las llamadas medicinas suaves o no agresivas.
Son una mejor opción porque tratan al paciente de forma holística y le ayudan a sanar... pero tampoco curan. Mire, cualquiera de las llamadas medicinas alternativas constituyen una buena ayuda pero son sólo eso: complementos. Porque el verdadero médico es uno mismo.

Y cuando uno es consciente de su soberanía sobre la salud deja de necesitar terapeutas. El enfermo es el único que puede curarse. Nadie puede hacerlo en su lugar. La auto-sanación es la única medicina que cura. La cuestión es que el sistema trabaja para que olvidemos nuestra condición de seres soberanos y nos convirtamos en seres sumisos y dependientes. En nuestras manos está, pues, romper esa esclavitud.

-Y, en su opinión,¿por qué las autoridades políticas, médicas, mediáticas y económicas lo permiten? ¿Por qué los gobiernos no acaban con este sistema de enfermedad, costosísimo por otra parte?

A ese respecto tengo tres hipótesis: 

La primera es que quizás no saben que todo esto está pasando... pero es difícil de aceptar porque la información está a su alcance desde hace muchos años y en los últimos veinte años son ya varias las publicaciones que han denunciado la corrupción del sistema y la conspiración existente. 

La segunda hipótesis es que no pueden acabar con ello... pero también resulta difícil de creer porque los gobiernos tienen el suficiente poder.

La tercera, supongo, es que no quieren acabar con el sistema.

Pues lo cierto es que, eliminadas las otras dos hipótesis, ésa parece la más plausible. Y si un Gobierno se niega a acabar con un sistema que arruina y mata a sus ciudadanos es porque forma parte de él, porque forma parte de la mafia.

LA MAFIA MÉDICA

¿Quiénes integran, a su juicio, la “mafia médica”?

A diferentes escalas y con distintas implicaciones, por supuesto, la industria farmacéutica, las autoridades políticas, los grandes laboratorios, los hospitales, las compañías aseguradoras, las Agencias del Medicamento, los colegios de médicos, los propios médicos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) -el Ministerio de Sanidad de la ONU- y, por supuesto, el gobierno mundial en la sombra del dinero.

Tenemos entendido que para usted la Organización Mundial de la Salud es “la mafia de las mafias”.

Así es. Esa organización está completamente controlada por el dinero. La OMS es la organización que establece, en nombre de la salud, la “política de enfermedad” en todos los países. Todo el mundo tiene que obedecer ciegamente las directrices de la OMS. No hay escapatoria. De hecho, desde 1977, con la Declaración de Alma Ata, nadie puede escapar de su control.

¿En qué consiste esa declaración?

Se trata de una declaración que da a la OMS los medios para establecer los criterios y normas internacionales de práctica médica. Se desposeyó así a los países de su soberanía en materia de salud, para transferirla a un gobierno mundial no elegido cuyo “ministerio de salud” es la OMS. Desde entonces “derecho a la salud” significa “derecho a la medicación”. Así es como se han impuesto las vacunas y los medicamentos a toda la población del globo.

Una labor que no se cuestiona.
Claro, porque, ¿quién va a osar dudar de las buenas intenciones de la Organización Mundial de la Salud? Sin embargo, hay que preguntarse quién controla a su vez esa organización a través de la ONU: el poder económico.

¿Cree que ni siquiera las organizaciones humanitarias escapan a ese control?

Por supuesto que no. Las organizaciones humanitarias también dependen de la ONU, es decir, del dinero de las subvenciones. Y, por tanto, sus actividades están igualmente controladas. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras creen que sirven altruistamente a la gente pero en realidad sirven al dinero.

Una mafia sumamente poderosa.

Omnipotente, diría yo. Ha eliminado toda competencia. Hoy día a los investigadores se les ’orienta’. Los disidentes son encarcelados, maniatados y reducidos al silencio. A los terapeutas ’alternativos’ se les tilda de locos, se les retira la licencia o se les encarcela también. 

Los productos alternativos rentables han caído igualmente en manos de las multinacionales gracias a las normativas de la OMS y a las patentes de la Organización Mundial del Comercio. Las autoridades y sus medios de comunicación social se ocupan de alimentar entre la población el miedo a la enfermedad, a la vejez y a la muerte. 

De hecho, la obsesión por vivir más o, simplemente, por sobrevivir ha hecho prosperar incluso el tráfico internacional de órganos, sangre y embriones humanos. Y en muchas clínicas de fertilización en realidad se ’fabrican’ multitud de embriones que luego se almacenan para ser utilizados en cosmética, en tratamientos rejuvenecedores, etc. 

Eso sin contar con que se irradian los alimentos, se modifican los genes, el agua está contaminada, el aire envenenado... Es más, los niños reciben absurdamente hasta 35 vacunas antes de ir a la escuela. Y así, cada miembro de la familia tiene ya su pastillita: el padre, la Viagra; la madre, el Prozac; el niño, el Ritalin. Y todo esto,¿para qué? 

Porque el resultado es conocido: los costes sanitarios suben y suben pero la gente sigue enfermando y muriendo igual.... continuará.

FUENTE http://lanaturalezaesmagica.blogspot.com/2009/10/la-mafia-medica-1-parte.html
Publicado por Asesoría Nutricional Natural.
ASESORIA NUTRICIONAL NATURAL